Filias y fobias de la cultura, la política y la sociedad contemporánea. La filia mayor, sin duda: Tijuana.

sábado, marzo 17

¿En cuántos discos duros cabe tu existencia?

El problema de toda cultura radica en que la mayor parte de sus registros desaparecen. Para el homo digital los plazos son todavía más cortos, pues los bytes desaparecen más rápido y con menos dignidad que los papeles almacenados en muebles, cajas y maletas. He encontrado los recuerdos de otros abandonados en tianguis y bazares. Con morbo me los llevo a casa para imaginar la historia de estas personas. Pero los bytes no, desaparecen rápido, con un click.
Empecé un blog cuando recién salí de la universidad. Nunca publiqué en él con buen ritmo. En algún momento trasladé mis palabras a Pressless, el proyecto que compartí con Javier Guerra y Roberto Partida. Luego regresé al original pero lo muté cuando salí de Tijuana para estudiar la maestría. Hice trampa pues me traje todos los post de Pressless y en Mi Casita para acá. El de Pressless sigue ahí, detenido en el tiempo, el otro lo borré. Ahora no sé qué hacer con este. 
Los tiempos cambian y yo no soy ya la misma persona que construyó este sitio. Dudo entre dejarlo así como está o borrarlo definitivamente. Vaya pues, nos vamos. Dejamos este sitio aquí flotando por un tiempo. Quizá se quede así, quizá regresemos, quizá hagamos efectivo nuestro derecho al olvido. Nuestras letras siguen por acá, en (http://christian-zuniga.blogspot.mx/). Más que un blog, será una agenda y cuaderno de apuntes sobre los temas que ocupan mi tiempo y mi trabajo. Buen viaje y gracias por detenerse.

martes, octubre 18

No hacían nada malo

La madrugada del 18 de octubre, policías federales y municipales arrestaron a los miembros del campamento Ocupa Tijuana, formado en apoyo a las manifestaciones que empezaron en España y continuaron en Wall Street. Se trata de un número de entre 25 o 40 personas, según las primeras informaciones que corrieron cuando sucedieron los hechos. Es una situación inédita, pues no han procedido así contra otras manifestaciones, incluyendo la que está colocada frente al Palacio Municipal desde hace dos años, tratando de impedir que se corten los árboles del parque Benito Juárez para construir un zócalo, o las que se instalaron en el 2006 afuera de los distritos electorales para denunciar un fraude electoral en la elección presidencial.
Los que gobiernan este país no entienden. No saben escuchar la crítica. No saben respetar los derechos. Dicen que nos están cuidando y que todo lo que hacen es para defendernos de los malos. Así, utilizan todo el peso de la fuerza para reprimir (sí, reprimir) a un grupo de personas que actuaron de la manera más pacífica posible. El domingo parecía una fiesta. Y si había quienes no le encontrábamos sentido a esta manifestación, ellos de cualquier modo estaban haciendo uso de su derecho de libertad y asociación. Entre las personas arrestadas hay estudiantes universitarios, profesionistas, trabajadores y artistas. No son ni sicarios, ni delincuentes, ni vagos, ni malandros, términos que son usados para desacreditar a las víctimas de los abusos de militares y policías. Con esta acción, sea de quien sea la responsabilidad, las autoridades muestran su incapacidad y su predilección por el uso de la fuerza. Algo que me parece terriblemente triste y lamentable pero, sobre todo, inaceptable.
Como ciudadano que apuesta por la discusión y las ideas, por muy tensas y polémicas que puedan ser, rechazo absolutamente esta acción policiaca, pues es un signo más del enorme retroceso en cultura política y derechos humanos que estamos padeciendo en este país. Algo que han venido denunciando de manera reiterada instituciones educativas, organizaciones de derechos humanos, periodistas y organismos internacionales.

miércoles, septiembre 14

Tomar la tribuna por un día


Cada generación tiene historias y motivos distintos. Las calles son tomadas constantemente por movimientos sociales organizados que encuentran en las manifestaciones, los plantones y las tomas un camino para mantener una agenda o cumplir objetivos políticos. Generalmente son los de abajo y/o a la izquierda. Solo excepcionalmente las calles son tomadas en acciones que rompen brevemente la distancia social entre unos y otros. ¿Cuántas veces hemos salido a las calles?, ¿cuántas veces la “normalidad política” es interrumpida por manifestaciones generalizadas para decir que algo está mal?
Cuando el último informe de Miguel de la Madrid mi abuelo estaba eufórico, un diputado se había animado a interrumpir tímidamente, con la delicadeza con que uno trata de hacerse atender por un mesero patán en un restaurant, el soliloquio presidencial. A pesar del gesto mínimo, su renosancia simbólica marcó un hito. Eso, junto con las marchas por el fraude del 88, las orejas de burro de Vicente Fox, el EZLN y la máscara de puerco de Marco Rascón. Pero aún no era el tiempo de mi generación. La calle nos tocó a nosotros cuando la toma de la UNAM por la PFP, con las acciones militares de Estados Unidos después del 9/11, con las marchas blancas en contra de la delincuencia, con los feminicidios de Juárez, Atenco y Oaxaca, el fraude electoral del 2006 y los recorridos de López Obrador y Javier Sicilia por todo el país. Todo lo que enumero es el manifiesto del hartazgo, de la desesperación, de la indignación y de la confusión. Pero terminan por apagarse, la normalidad que nunca fue termina por asimilar la anomalía y todos regresamos a lo nuestro, con o sin solución.
Los gritos y empujones en el Congreso, las máscaras de Salinas y Zedillo, el intento de impedir la toma de Felipe Calderón y los espectáculos de Noroña no son otra cosa que expresiones de la anormalidad democrática que padecemos. No hay nada que hacer ante la ausencia de diálogo, ante los oídos sordos, el grito y la pancarta. Las partes no se van a escuchar: unos están muy seguros de sus ideas y otros de su poder. Solo así escuchamos a Noroña, solo así nos dimos por enterados de que había un conflicto poselectoral. Es decir, se sale a las calles de manera generalizada cuando ya no hay opción posible, cuando el desastre es inminente o de plano ya nos fregó. Los legisladores llegan a los actos físicos, a las pancartas y a la toma de la tribuna, porque no existe una democracia donde la diferencia, el debate y la negociación se puedan sentar juntos. Es la democracia del mayoriteo y el más fuerte. Eso no es lo deseable, eso es lo que tiene a nuestro país en pésimas condiciones.
Por todo lo anterior no encuentro ninguna lógica, ninguna gracia, a que una diputada local del Distrito Federal, de la que no vale la pena consignar ni nombre ni partido, haya alentado y empujado a niños de primaria y secundaria a “arrebatar el micrófono”, a tomar la tribuna y a lanzar consignas con pancarta en mano. Es muy distinto salir a las calles, tomar la tribuna o plantarse donde sea por una convicción, a que una representante popular se aproveché de su posición y convierta lo que tiene como fin alentar la formación cívica y la participación ciudadana en un espectáculo que solo puede preocuparnos. Al gobernador o diputado por un día hay que agregarle su contraparte, la toma de tribuna por un día. No es un asunto de mal gusto, para nada, es el reconocimiento tácito de que las instituciones sí se fueron al diablo. Ante el fracaso de la democracia, ante el fracaso político de las generaciones precedentes, aprendan a tomar la tribuna para hacerse escuchar. Reconozcamos que la democracia en México es una simulación y denunciémoslo de una vez. De paso, sin pena, saquemos al niño del aula y enseñémosle a tomar la calle, no vaya a ser la de malas que se gane un lugar en la Ruta Hidalgo y tenga el dudoso honor de tener que saludar de mano al presidente… o peor aún, se transformen en cerdos burgueses o asalariados de mierda.

sábado, septiembre 3

Un gol de diferencia

Hoy los xolos jugaron el primer partido con un equipo importante de la primera división. La gente lo sufría en la calle.

viernes, junio 3

Carstens ya se vio, ternurita.

jueves, mayo 26

Haz de reponerte en semanas, como si tal cosa fuera posible, y articular en perfecto standby en vez de darte la media vuelta para echarte a correr.

martes, mayo 24

Ponen en escena la vida laboral

Bajo la dirección de Mariana Chávez, dos mujeres trabajadoras cuentan su vida laboral
Este martes 24, a las 7pm, en el multiforo del ICBC

El colectivo Taltecan, con la dramaturgia y dirección de Mariana Chávez, lleva a escena la vida cotidiana de las mujeres trabajadoras de la industria maquiladora y de servicios, este martes 24 de mayo, a las 7 pm, en el multiforo del ICBC, a través del montaje Maquilando, un proyecto beneficiado por el PEDCA, 2010-2011 bajo la categoría de desarrollo artístico individual.
Para llevar a cabo este montaje, con los lineamientos del teatro documento, Mariana Chávez realizó un trabajo de campo en dos colonias populares de Tijuana, entrevistando a mujeres trabajadoras, y preparando un montaje con la participación de dos de ellas: Carmen Duran y María Pérez. La vida laboral impone rutinas monótonas que desgarran la intimidad, la identidad y la vida familiar de las trabajadoras. Desde el escenario, acompañadas con escenificaciones de Mariana Chávez, las dos mujeres narran sus experiencias en la industria maquiladora y de servicios de la ciudad. El objeto de Maquilando es dar testimonio de la otra cara del progreso, de los indicadores y cifras que presentan una realidad que se transforma cuando se les pone un rostro humano. Incluso, se incluye objetos simbólicos y representativos del tema planteado en el montaje: las batas de trabajo, de la maquila, de la tienda, de la empresa de limpieza.
Además de Carmen Durán y María Pérez, cuenta con la colaboración del artista plástico Jonathan Ruíz de la Peña, quien se hizo cargo de la escenografía; además de la también artista plástica Mayra Huerta, en la edición del video. Taltecan, es un colectivo que lleva el teatro a la calle, haciendo presentaciones en la vía pública y en casas de colonias populares, haciendo un rescate de la historia de las luchas sociales en Tijuana, llevándolas a escena. Sus principales proyectos han sido Maquila (2009) y Cartolandia (2010). En sus montajes. Actualmente, imparte un taller de teatro para Taltecan ha buscado la inclusión de propuestas como video documental y música en vivo, contando con la colaboración del contrabajista y compositor Andrés Martín.
La cita para Maquilando es este martes 24 a las 7 pm en el Multiforo del ICBC. La entrada tiene un costo de 50 pesos. Para mayor información comunicarse a taltecan@hotmail.com, taltecan.blogspot.com y tel. 6642194140